Martes, 23 Octubre 2018 | Login

Sin vocación no sé cómo se puede sobrellevar la docencia

Carmen Vaquero Serrano es Catedrática de Lengua y Literatura en el IES Alfonso X de Toledo.

Carmen, ¿cuántos años llevas dedicada a la enseñanza pública?

Treinta y tres y a punto de cumplir los treinta y cuatro.

¿Consideras que hay una “vocación docente” que hace llevadero el esfuerzo?

Sin vocación, no sé cómo se puede sobrellevar la docencia.

 

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Enseñar, transmitir todo lo que yo he ido aprendiendo a lo largo de mi vida y que los alumnos aprendan.

En este tiempo ¿has ocupado cargos directivos?

Sí, aunque solo uno y por poco tiempo. Fui  vicedirectora del IES “Alonso Quesada” de  Las Palmas de Gran Canaria (donde tuve mi primera cátedra) en el curso 1978-79.

¿Qué ha cambiado desde que empezaste hasta ahora?

Todo. La Enseñanza Media hoy no hay quien la reconozca.

¿Tienes  en los últimos tiempos problemas de indisciplina o de poco esfuerzo con tus alumnos?

De indisciplina, ninguno. Muchos, de poco o ningún esfuerzo por parte de los alumnos.

¿Eres exigente con ellos? ¿Cómo es la dinámica de tus clases?

Soy muy exigente y mis alumnos lo pueden confirmar y lo confirman. La dinámica de mis clases depende de cómo lleve el programa. Si voy bien y no me he tenido que detener mucho en explicar cosas elementales, primero pregunto la lección (generalmente pidiendo voluntarios) y después explico la parte del programa que corresponda y hago y corrijo ejercicios con los alumnos.

¿Qué te propones con tus clases de lengua y literatura?

Que mis alumnos aprendan a leer y escribir con corrección y propiedad y que comiencen a valorar la literatura y a disfrutar de ella, como un valor superlativo para el ser humano.

¿Te sientes apoyada por el Equipo directivo y la Administración educativa?

Por el Equipo Directivo de mi instituto totalmente. Lo forman personas muy trabajadoras, incansables y de auténtica vocación. Son un ejemplo.

Por la Administración, rotundamente no. Porque lo único que hace es dificultarnos cada día más nuestra labor con reuniones y rellenado de papeles a cual más estúpido e inefectivo.

¿Qué tal es el clima entre los compañeros de tu Claustro?

Muy bueno. Casi sobresaliente.

Sabemos que dedicas parte de tu tiempo a la investigación literaria. ¿Cómo lo haces compatible con las clases y la vida familiar y social?

Porque tengo el don de saber aprovechar el tiempo y de concentrarme en lo que estoy haciendo rápidamente y con facilidad. Y el día da para mucho si te aplicas. Para mí no solo es importante mi trabajo como profesora, también lo son -y mucho- la dedicación a la familia y a todo aquello en que se me requiera o necesite, y la vida social ya con mis amistades, ya en el ambiente intelectual donde me muevo y, en general, me preocupo bastante por los asuntos de mi ciudad en que yo vea que soy necesaria y a los que pueda aportar mi granito de arena.

¿Qué temas de investigación te interesan más? ¿Dónde podemos encontrar trabajos tuyos?

Desde hace unos veinticinco años investigo la literatura toledana del siglo XVI. Comencé por los humanistas de esa época que escribieron sus obras en latín y griego. Y después, por azares de la investigación, advertí que sobre Garcilaso de la Vega, el príncipe de los poetas españoles, quedaba mucho por descubrir. Y a ello llevo aplicada los últimos once años. En torno a Garcilaso se extendieron datos absolutamente erróneos (como su enamoramiento de Isabel Freyre) y a deshacer tales tuertos dedico mis horas de investigación en archivos y bibliotecas.  Casi todos mis trabajos acerca del poeta (la historia de Guiomar Carrillo, su primer amor; la vida de Beatriz de Sá, cuñada de Garcilaso y probablemente la “Elisa” de sus Églogas I y III e inspiradora de algunos de sus sonetos) se encuentran en Internet. Siempre he querido que todo el mundo pudiera disponer fácilmente de mis estudios y desde hace años los suelo publicar en revistas electrónicas especializadas y de prestigio como, por ejemplo, LEMIR (la revista de Literatura Española Medieval y Renacentista) que publica la Universidad de Valencia. También se puede consultar en la red una de mis colaboraciones con la Revista Per abbat, hoy desgraciadamente, sin continuidad.

 

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